Escrito por Marina José Díaz
La inmigración más importante fue la invasión de los árabes a princípios del siglo VIII después de J.C., los judíos allí llegaron desde la época de los fenícios – 1000 años antes de J.C. Según el libro de Is D. Abbou – “Musulmans Andalous et Judéo-Espagnols”, hay razón para asegurar que la época israelí comenzó allí mucho antes de la era cristiana.
La Edad de Oro de los judíos fue entre los siglos XI y XIII, pues el Rey Alfonso IV era tolerante en cuestiones religiosas. Eran muy bien tratados, muchos ocupaban altos cargos e incluso contrajeron matrimonio con cristianos.
Ayudaron a los cristianos en la Reconquista, principalmente en la de Córdoba y Sevilla (barrios más antigos, bellos y bien conservados: la Judería y Santa Cruz, respectivamente).
Después del siglo XIII comenzaron las persecuciones cristianas de los judíos y sufrieron todos los herejes los horrores de la Inquisición. Un decreto de fines del siglo XV de los Reyes Católicos Fernando e Isabel ordenaba que todos los judíos tenían que abandonar el país o ser bautizados. La mayor parte de los judíos emigraron para siempre.
Los árabes invadiron España en el año 711 después de J.C. Ellos construyeron el estado musulmán, los hermosos edifícios, la Mesquita de Córdoba, los palácios, las ciudades. Los moros eran guerreros peligrosos, eran naturalmente los pueblos bereberes, los de las montañas y costas norteafricanas que, después de la época musulmana en el Al-Andaluz, han sido llamado moros. Ellos, juntamente con los árabes, invadiron España.
Los árabes se expandieron rapidamente por todos los lados. Llegaron en la Península Ibérica por el Estrecho de Gibraltar – unos siete mil hombres, cuyo jefe era un bereber llamado Tarik ibu Zeyad (Gib: montaña, al Tar: la montaña de Tarik - el orígen de la palabra Gibraltar, que hasta allí era llamada de Las Columnas de Hércules).
El islamismo se propalaba, asi, por España. Solamente en el primer siglo después de J.C. Santiago, el primer apóstol cristiano en España, llegó hacia el norte para difundir el cristianismo. Con la fuerza de esa fé se unieron los reinos de Asturias, Aragon, Leon y Navarra para rechazar a los usurpadores y recuperar sus tierras. Así empezó la Reconquista que iba a durar cerca de 800 años.
Judíos, árabes, bereberes y moros vivían en Andalucía en el siglo X, cada uno en sus própios barrios, y muchos otros con más alto nível de vida, en palácios. La mezcla de los inmigrantes y los naturales del país era inevitable, desde entonces son los andaluces una mezcla de esas razas.
En Córdoba, que era entonces una ciudad populosa y llena de vida, había una polifacética vida musical: música litúrgica, canciones griegas y bizantinas, “chants” musulmanes y judíos, melodías de Índia, Pérsia, Irak y Norteafrica, además de las canciones y músicas populares.
Gran parte de las raíces del Flamenco se derivan de esta rica mezcla de la música profana y litúrgica orientales que encontraron los gitanos cuando en el siglo XV llegaron a Andalucia. Esto fue fundamental para el desarollo y mezcla de la música popular andaluza y del cante flamenco, y esta mezcla solamente tuvo lugar en Andalucía. Allí nació el cante jondo que es el princípio y origen de todo el flamenco.
Professora – Coreógrafa – Intérprete – Pesquisadora