Escrito por Marina José Díaz
La región básica y esencial al nacimiento y cultivo del Flamenco fue y sigue siendo Andalucía.
Desde las primeras colonizaciones fenícias (1100 antes de J.C.), muchas civilizaciones han pasado por Andalucía para acabar fundiendose en ella. Allí se mezclan mitos y leyendas con la história real, de la que provienen muchas veces, desfigurados y alterados por el tiempo.
Antes de Cristo ya és enorme el peso cultural del Sur de España y se conocen sus tradiciones artísticas.
Los fenícios fundaron la ciudad de Gades, ahora Cádiz; los griegos, que llegaron allí en el siglo V antes de J.C. fundaron muchas colonias, templos y teatros. En relieves y cuencos, vasijas y bandejas vemos bacantes bailando, faunos, ninfas y servidores del templo que giran y se contornean en movimientos característicos del baile español. Las castañuelas llegaron a Grecia de Egipto y Creta.
Roma detuvo 600 años de aupremacía. Solamente en el siglo V después de J.C. la Península Ibérica fue invadida desde el Norte por los visigodos – pueblo guerrero y bárbaro, que allí permanecieron por cerca de 300 años. Muchas danzas del Norte de España, como la “danza prima” son danzas de guerra y con espada.
La inmigración más importante fue la invasión de los árabes a príncipios del siglo VIII después de J.C. Ellos y los judíos serán el tema de nuestro próximo edital.
Professora – Coreógrafa – Intérprete – Pesquisadora